Día 109. El diario del juicio. Tragedia de Once.

207 testigos han pasado, por el estrado de los tribunales de Comodoro Py.

El juicio ha entrado en su recta final.

El lunes próximo prestaran testimonios los dos últimos testigos, Oscar Fernández, último perito contable oficial y Antonio Mazzaglia, ex Gerente General de Corredores Ferroviarios, para luego pasar a escuchar las ampliaciones de las declaraciones indagatorias de los acusados.

En la audiencia N° 109 hubo un “mix” de testigos que habían sido postergados y quedaron pendientes de declaratorias de audiencias anteriores.
El primer testigo fue Alberto Verra, Vicepresidente ejecutivo en Roggio. El ingeniero describió que “el material rodante no tenía la calidad del servicio, pero sí, el mínimo de seguridad para efectuarse”.
La abogada Valeria Corbacho, defensora del maquinista Marcos Córdoba, salió a cruzarlo.
-¿De dónde obtiene la información de seguridad minina?
-Fue la información por parte del comité ejecutivo, pero insisto, los coches no tenían la calidad del servicio.
Diez minutos fueron suficientes, para un testimonio que terminó en esa frase y se retiró.
El segundo testigo, Ricardo Forli, es Ingeniero electromecánico, trabajó en TBA en tres oportunidades y en distintos periodos de tiempo en la empresa, desde Gerente de operaciones, hasta consultor independiente.
El fiscal Fernando Arrigo, lo esperaba con una serie de preguntas que lo pondría en aprietos.El tema de los compresores.

-¿Cuantos compresores se aceptaban para funcionar?
-Admisible 4 o 5.
-Y… ¿recibió reportes sobre fallas de frenos?
-Sí.
-¿Y por algún tren que no haya frenado?
-Puede ser, pero sí, lo recuerdo.
-¿Y sin freno?
-No, no recuerdo.
-Entonces, dígame, ¿Cinco compresores, cargan a la misma velocidad, igual o menor velocidad?
-A la misma…creo.
A esta altura, el testigo dudó de sus respuestas acerca de la circulación de formaciones con menos compresores y se iba por las ramas.
-Responda lo que le pregunto, se exaltó el fiscal. Ante las respuestas rebuscadas del testigo.
El presidente del Tribunal Jorge Gorini intervino e hizo la pregunta al testigo.
-La pregunta es clara Ingeniero. La pregunta que le efectúa la fiscalía es: -¿Esos cuatro compresores, demoran lo mismo que ocho, en abastecer la potencia de frenado?
-No, demoran más tiempo.
-Esta contestada Sr .fiscal y dio por terminada la discusión.
En el turno del cuestionario de la querella N° 3 de familiares, los Dres Leonardo Menghini y la Dra. Lelia Leiva lo indagaron sobre los viajes con Claudio Cirigliano a Uruguay.
-¿Cuál era el motivo de sus viajes?
-Mi función, era poner en marcha el servicio metropolitano de Montevideo. Reveló Forli y abandonó la sala, dejando un tendal de dudas y mirando de reojo a los imputados como esperando una aprobación, que no llegó.

El tercero y último testigo de la jornada fue Fernando Márquez. Tesorero de TBA.Trabajó de agosto de 1997 hasta mayo de 2012. Y era el jefe de tesorería que reportaba a Daniel Rubio, gerente de Administración y Finanzas.
El testigo contó que la empresa emitía mil cheques por mes y que se pagaba una tarjeta de crédito corporativa a nombre de Marcelo Calderón y Claudio Cirigliano.
El Dr. Menghini le preguntó si conocía los fondos de Favicor a lo que el tesorero contestó que sí.
-¿Que era Favicor?
-Favicor era un fidecomiso.
-¿Eran subsidios del estado?
-Sí pagamos los sueldos de la compañía.
La doctora Patricia Anzoátegui, de la querella N° 4, pidió la palabra y quiso saber sobre pagos de pautas publicitarias, servicios de OSDE y gastos sobre joyas compradas en la Polinesia que no tenían que ver con el objeto de la concesión.
Anzoátegui, se estaba refiriendo a diversos pagos y servicios que generaron un perjuicio económico a los bienes y fondos públicos transferidos por el Estado Nacional.
Como consecuencia de ello TBA. Realizó gastos que no hacían a la explotación del servicio.
Por ejemplo: entre enero de 2010 y el 11 de junio de 2012, con las dos tarjetas de crédito se gastaron un monto de 545.000 pesos, aproximadamente, figurando entre otras compras: joyas, muebles adquiridos en la Polinesia Francesa, y se abonó un plan de salud privado O.S.D.E en concepto del plan Binario 2-410 y 2-450 al titular Catalina CIRIGLIANO. Siendo que la mayor parte de estos gastos fueron abonados mediante cheques de Favicor S.A.
A su vez también se pagaron entre el 2010 y el 2011 gastos suntuosos, como por ejemplo ($ 145.200) en el “sponsoreo” de un auto de carrera correspondiente al hijo del directivo Víctor ASTRELLA, Fernando Ariel ASTRELLA. Despilfarro, que no se justificaban en la explotación del servicio de las líneas Mitre y Sarmiento.Por supuesto Fernando Márquez, el tesorero de TBA no recordaba los pagos efectuados.

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